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BAHIA - Puntos Turísticos |

La Costa de los Cocoteros, en la costa norte de Bahía, tiene 193 km de bellezas
naturales a lo largo de toda la orilla. Comienza en los límites de
Salvador de Bahía y llega hasta la paradisíaca playa de Mangue Seco, en el
extremo nordeste del estado, en los límites con Sergipe. Dos carreteras
nacionales- la Carretera del
Coco y su prolongación, la Línea Verde,BA-099-conectan una región de ricos
ecosistemas,con bellísimas playas surcadas por ríos y sus deltas, dunas,
cocoteros, lagos, manglares, y una fauna típicamente tropical.
El inicio de este viaje maravilloso por la Costa de los Cocoteros, está bien
cercano al Aeropuerto Dos de Julio,en las bellas playas de Ipitanga y Villas del
Atlántico. En el margen derecho del Río Joanes, límite entre los municipios
de Lauro de Freitas y Camaçari, el Terminal Turístico ¨Mãe Mirinha do Portão¨,ofrece
al turista diversas opciones de restaurantes, pizzerías, y un hermoso paseo ,el
River Tour, en barco de fibra de vidrio, para conocer las bellezas del local.
Abrantes, Jauá, Arembepe, Barra de Jacuípe,Guarajuba e Itacimirim son localidades turísticas originadas en pueblecitos de pescadores y que atraen, cada día, nuevas inversiones Todas tienen una característica común: playas tranquilas, protegidas por arrecifes y tras la franja costera, ríos y lagunas facilitando el tomar baños de agua dulce o salada. Arembepe se destaca por haber sido el paraíso hippie de los años 60,cuando fue visitada por personalidades internacionales, como Janis Joplin o Mick Jagger. La Playa de la Espera, en Itacimirim, también llegó a ser conocida mundialmente, a través de la llegada del navegante Amir Klink, después de un viaje de 100 días, a remo, entre las costas de África y Bahía.
La Línea Verde-primera carretera ecológica del país con 142 km de longitud,
construida basada en estudios de impacto ambiental-empieza en la Playa del
Fuerte y muere en Mangue Seco. El Área de Protección Ambiental de la Costa
Norte abarca cinco municipios y diversas localidades de la franja costera,
comprendiendo un área de 1.348
km2.
Son los siguientes municipios y sus localidades de playa: Mata de San Juan(Playa del Fuerte e Imbassaí),Entre Ríos(Porto Sauípe, Massarandupió, y Subaúma),Espalnada(Baixio),Conde (Barra de Itiriri, Granja del Conde, Pozas, Siribinha y Barra dse Itapicuru) y Jandaíra (Costa Azul y Manglar Seco).
El Área de Protección Ambiental de la Costa Norte fue creada por el gobierno
del estado de Bahía, paralela a la implantación de la Línea Verde, para
conservar el patrimonio natural y paisajístico constituido por varios
ecosistemas: manglares, dunas, prados, matorrales, lagunas y residuos de lo que
fue la magnífica Mata Atlántica.La Línea Verde vino a ampliar las
posibilidades de ocio de los baianos y a ofrecer espacio para el crecimiento de
la infraestructura turística del estado, que viene plasmándose a través de
proyectos que se están implantando en la región.
La Playa del Fuerte es el Quilómetro Cero de la Línea Verde, a unos 50 km del Aeropuerto Internacional Dep.Luiz Eduardo Magalhães,conocida como la Polinesia Brasileña, es el punto turístico chic y el no va más del turismo ecológico.Un lugar que abarca todos los atractivos de la Costa de los Cocoteros de Bahía.Son doce km de playas, ideales para la práctica de deportes náuticos, rodeadas por dunas y cocoteros, piscinas naturales de agua corriente en medio del mar, y aún hay más: el Histórico Lugar del Castillo García D´Àvila, la Reserva de Sapiranga, los regatos del río Pojuca y un animado pueblecito de pescadores que recibe turistas con los brazos abiertos, ofreciendo,además de los irresistibles atractivos naturales, una infraestructura de hoteles y restaurantes de primer mundo. Es conocida mundialmente por ser la sede nacional del proyecto de conservación de tortugas marinas(Tamar), creado en 1980 por el IBAMA(Instituto Brasileño para la Conservación de la Naturaleza).
Puerto
Sauípe, Massarandupió, Subaúma y Baixio están entre las pequeñas
conmcentraciones urbanas de la Línea
Verde, en el trayectyo entre Imbassaí y Conde. Originariamenter pueblecitos de
pescadores,estos lugares están atravesando un proceso de desarrollo ordenado,
donde grandes empresas están
surgiendo. Así, se están construyendo multitud de grandes complejos turísticos,
muchos de rango internacional y en Massarandupió se inauguró una playa de
naturismo(nudismo).
Inmensas
dunas recubriendo los campos de cocoteros – configurando un auténtico
desierto a la brasileña – son una constante en el paisaje de Mangue Seco, en
el extremo nordeste de Bahía. En Manglar Seco, como en toda la Línea Verde, es
verano todo el año. Mucho sol, dunas
móviles
y playas de arena cristalina. El pueblecito
queda entre el delta del río Real(que va erosionando los márgenes día a día)
y las dunas que, con el movimiento del viento, avanzan como queriendo cubrirlo
todo.
El
mayor y más bello entrante de la costa brasileña, la Bahía de Todos los
Santos, tiene nada menos que 1.052 km2, albergando 56 islas y recibiendo las
aguas dulces de innumerables ríos y riachuelos, como el Paragauçu y el Subaé,
además de tener albergada la primera capital de Brasil y la mayor del nordeste,
Salvador de Bahía, y otros más de diez municipios.
Mayor
Bahía navegable de Brasil, es uno de los mejores lugares para practicar
deportes náuticos de América, Bahía de Todos los Santos es hoy polo de
grandes inversiones que
persiguen el incremento del turismo y de los deportes náuticos, ya que
reúne excelentes
requisitos, como vientos regulares, temperatura media anual de 26 C,
aguas tranquilas e innumerables rutas y escenarios históricos naturales.
Salvador
dispone de un moderno parque acuático y (Wet'n
Wild)en
el contexto del turismo náutico, el puerto deportivo Salvador Bahía Marina,
cuya primera etapa comenzará a operar con
una capacidad inicial de 580 embarcaciones, con 390 en el agua y 150 en
seco. Aún poseen dique de atraque,
dique de servicio, hangares e instalaciones de apoyo; centro comercial para
actividades de ocio y alimentación.
El puerto deportivo ¨Marina Porto do Cais¨ en Periperi(en las afueras de Salvador), entró en operación a partir de diciembre del 97. Con más de 400 plazas para embarcaciones de varias dimensiones, de las cuales 270 permanecerán en hangar cubierto , el Puerto ¨do Casi¨ ofertará recursos como energía eléctrica, agua potable, línea telefónica, canales de tv, etc.
Un
polo turístico con efluvios internacionales, rodeado de verde paisaje, aguas
criostalinas, arrecifes de coral y fauna multicolor.Así es la Costa del Dendé,
que abarca los municipios de Valença, cairu y su polo internacional de Morro de
São Paulo, Camuru – donde se localiza la tercera mayor bahía de Brasil, Maraú
-.El Morro de São Paulo es el principal pueblo de la isla de Tinharé,
municipio de Cairu que, junto con la vecina Valença, concentran las principales
atracciones de Dendé.
Morro de São Paulo
Bucear,
pescar, nadar,caminar, cabalgar, bañarse en piscinas de agua salada o en
fuentes de a
gua
dulce, forman parte de las actividades irresistibles del Morro de São Paulo.
Descubrirlas es casi una obligación del turista, insaciable por nuevas
aventuras. El Morro alberga variopintas tribus, desde la Jet-set internacional
al woodstock brasileño, pasando por chicos y chicas ¨bien¨, forasteros y
nativos, además de los turistas convencionales, gente que anda descalza por las
callejuelas estrechas y llenas de arena, que se viste a gusto, que organiza
alegres y románticas serenatas a la orilla del mar y que convive en paz con los
pescadores nativos. El Morro es salvaje, primitivo y al mismo tiempo, chic,
sofisticado. Los cuarenta quilómetros de bellísimas playas van desde las
desiertas a las muy frecuentadas. La infraestructura es de causar envidia a los
grandes centros urbanos.
Cairu
La
desembocadura del río Una, en forma de delta, está punteada por 26 islas que
forman el archipiélago de Tinharé, teniendo como islas principales Tinharé,
Boipeba y Cairu. Ningún paseo sería completo sin una visita a la sede del
municipio, en la isla de Cairu, cuyo nombre primitivo era Aracajuru – Casa del
sol -.Las calles
anchas y espaciosas de Cairu invitan a caminar despreocupadamente. El
casco histórico, que va desde la plaza de la Matriz
hasta el final de la calle ¨Direita¨, cerca del Puerto, tiene bellísmas
casonas residenciales. Se puede llegar a Cairu por tierra o por mar.
Valença
Ciudad
colonial de la segunda mitad del siglo
XVIII, Valença detenta un valioso patrimonio arquitectónico y cultural,
presente en las aceras con piedras irregulares, en las iglesias que albergan imágenes
de los siglos XVIII y XIX, en las casonas coloniales o en las ruinas de la
antigua fábrica de tejidos – la primera de Brasil - ,que como consecuencia
hizo surgir la primera canalización de aguas de Bahía y vio instalado el
primer generador propulsado por agua, el Molino ¨Usina Candengo¨, en 1908.
Valença también se destaca por su patrimonio natuaral, que incluye 15 km de
las playas de Guaibim, la cascada de Candengo, la Punta de Curral, el río Una
y su manglar. Gran centro artesano de astilleros situada a orillas del río
Una, es en valença donde se pueden alquilar embarcaciones para paseos por el
archipiélago, hasta el Morro de São Paulo y Boipeba.
Ghaibim
Las playas de Guaibim – a 17 km del centro de Valença en carretera asfaltada y comunicada por líneas de autobuses regulares – son , sin duda, la principal atracción del municipio de Valença. Situada justo frente al Morro de São Paulo, introduciéndonos en las playas de Guaibim, la Punta del Curral es una playa todavía virgen, con acceso por el mar o por la playa, a unos 11 km del centro de Guaibim. La historia de Punta de Curral está directamente implicada con Valença. Espacio histórico, donde desembarcaron las primeras cabezas de ganado de Brasil, es otro paseo imperdible. Con puerto natural, playa desierta, extensa franja de arena que se adentra en el mar, la Punta de Curral ha sido el paseo ideal para los que quieren quedarse solos. Sin embargo, a partir de enero de 1999 este sitio tiene un aeropuerto con capacidad para recibir boeings y un puerto bien equipado.
Maraú
‘La
península de Maraú está situada en uno de los extremos de la bahía de Camamu,
Bajo Sur de Bahía. Es una región que sólo recientemente está destacando en
el área de turismo, especialmente en el ecológico. En la región hay unos 40
km de playas
primitivas, piscinas en arrecifes de coral, cocoteros, cascadas, islas y
manglares. El potencial natural del municipio de Maraú tiene en la localidad de
Barra Grande su principal núcleo turístico.
Los
hostales ofrecen comodidades, dentro del estilo rústico pero con sotisficación.
Los restaurantes ofrecen una gran variedad de mariscos de la región. Los
pueblos y aldeas se caracterizan por las actividades de pesca y astilleros
artesanales. Tranquilidad a la orilla del mar es lo que Maraú ofrece al
visitante, ideal para el que busca paz y un hermoso lugar par descansar.
La
Costa del Cacao, en la costa sur de Bahía, entre los municipios de Itacaré y
Canavieiras, preserva verdaderos santuarios ecológicos tropicales: decenas de
km de playas – algunas casi desiertas – con densos campos de cocoteros, se
unen a la variedad de vegetación, desde la Mata Atlántica autóctona a las
grandes áreas de manglar y bellísimas haciendas de cacao que hasta ya
sirvieron de escenario a películas y telenovelas.
Un
paseo a caballo por la orilla del mar, una vuelta en barco por el delta del Ilhéus
o en la ensenada del río Pardo,por la estación de aguas en la Finca
Hidromineral de Olivença, una visita al Proyecto de Preservación del ¨Mico-Leão
de Cara Dourada¨ o una absorción de energía en las arenas terapéuticas de
Canavieiras forman parte de los muchos itinerarios turísticos de la región.
El
turismo en la Costa del Cacao se desarrolla a pasos agigantados, con fuertes
inversiones de empresarios brasileños e internacionales – especialmente
suizos y franceses – y ventajas fiscales otorgadas por los ayuntamientos a los
que inviertan en el sector. En los últimos años, la oferta de servicios e
infraestructura de alta calidad, creció
en proporción a la demanda de la temporada alta – entre noviembre y febrero -
.El buque insignia de la rama hotelera es el hotel Transamérica Ilha de
Comandatuba, el mayor hotel de apartamentos de Sudamérica, aunque ha opciones
para todos los gustos y bolsillos.
Canavieiras
Siete
islas marítimas, entre las que se encuentra la de Atalaya,
y diversas fluviales, diecisiete km de playas, cocoteros, reserva de Mata
Atlántica y áreas de manglares que albergan papagayos, periquitos, gaviotas y
golondrinas entre al variada y rara fauna silvestre, forman el marco natural de
Canavieiras. En la isla de Atalaya y en ciertos trechos de la Playa de la Costa
es posible cuidarnos la salud en las terapéuticas arenas de estos lugares.
Publicaciones especializadas destacan a Canavieiras como el mayor caldero
natural de róbalo(un pescado blanco de primera) de Brasil, lo que atrae a los
aficionados a la pesca deportiva. La abundancia de mariscos de mar, río y
manglar – bueyes, ostras, cangrejos, almejas, navajas, gambas, langosta y
pescado de las más variadas especies - hace de Canavieiras un paraíso gstronómico.
Itacaré
Su
posición geográfica favorece la formación de grandes olas, las mayores de Bahía,
y de buena calidad; entre los aficionados al surf se la conoce como surf-city.
Perteneciente a APA Itacaré/Serra Grande, las pequeñas playas en forma de
concha, la ensenada del Río de Contas, la Reserva Ecológica de Prainha, el
manglar y la Mata Atlántica forman parte del abanico de atracciones ecológicas
del municipio. Las playas del norte, al lado izquierdo de la desembocadura del Río
de Contas son, en su mayor parte, pisadas sólo por barcos. Los
vehículos que circulan por las innumerables pistas del municipio, del
tipo todo-terreno con tracción a las cuatro ruedas, atraviesan riachuelos,
grandes trechos de playa, bosques y cascadas, fomentando un contacto directo con
los bellísimos paisajes aún vírgenes en este santuario ecológico.
El
paisaje descrito en el primer reportaje turístico sobre Bahía, permanece
deslumbrante y prácticamente intacto a lo largo de la Costa del Descubrimiento.
El ilustre¨¨ periodista ¨portugués, Pero Vaz de Camina – que formaba parte
de la escuadra del descubridor Pedro Álvares Cabral - .encantado con el paisaje
de la región, escribió al rey de Portugal contándole con pelos y señales las
maravillas del paisaje descubierto.
De
la ensenada del Río Caí, en el municipio de Prado, pasando por el Parque
Nacional de Monte Pascoal, Caraíva, Trancoso, Arraial dÁjuda, Porto Seguro,
Coroa Vermelha y por la desembocadura del río Joao de Tiba, en Santa Cruz Cabrália,
la Costa del Descubrimiento reserva sorpresas encantadoras que despiertan
emociones en los que las visitan y provocan el impulso de redescubrir Brasil.
La
atmósfera mágica que envuelve a los turistas hoy es la misma que encantó a
los portugueses en 1500, en los primeros contactos con la tierra y sus
habitantes, los indios tupis de la tribu Pataxó.150 km de playas, ensenadas,
bahías, acantilados, innumerables ríos y riachuelos, se destacan en el paisaje
siempre cercado por el verde de los cocoteros, manglares y la Mata Atlántica.
Junto
a las bellezas naturales, los consistorios de Porto Seguro – principal ciudad
de la Costa del Descubrimiento – y Santa Cruz Cabrália ofrecen
infraestructura, equipamientos y servicios de primer mundo, con restaurantes y
hoteles premiados internacionalmente, con más de quince mil camas, varias
sucursales bancarias y un aeropuerto
que recibe vuelos internacionales.
En
coche, autobús, barco o avión, todos los caminos llevan a Porto Seguro, punto
de partida para quien quiera simplemente relajarse, salir de la rutina y olvidar
de todo lo que no sean los bellos paisajes marinos con derecho a un cielo muy
azul y un sol de verano que brilla todo el año.
Bucear
en las templadas y cristalinas
aguas del Archipiélago de Abrolhos, en el extremo septentrional de Bahía,
forma parte de una aventura ecoturística inolvidable.
Las opciones son
sorprendentes, el turista podrá contemplar el emocionante espectáculo acuático
de las ballenas corcovadas, explorar navíos naufragados y las cavernas
submarinas en buceos orientados, observar raros arrecifes de corales como el ¨cerebro¨,
o sencillamente admirar uno de los más hermosos paisajes marinos de la costa
brasileña.
Todo esto y mucho más se encuentra en al Costa de las Ballenas. Su mayor atractivo, el Parque Nacional Marino de los Abrolhos, primer parque brasileño del género, alberga un conjunto de arrecifes de corales, islas volcánicas, manglares y rías. La mayor área incluye el Parcel y el Archipiélago de Abrolhos, a unas 32 millas náuticas o 59 km de costa, en su punto más cercano a la ciudad de Carabelas, y a 84 km de Alcobaça.
La
biodiversidad de la región de Abrolhos fascina a los ecologistas, estudiosos y
a los turistas en general. Basta recordar que en Abrolhos hay una de las mayores
concentraciones de pescado - tanto en calidad como en variedad – por metro
cuadrado del planeta. El mundo submarino está repleto de corales de exquisita
belleza, en un total de 17 especies que forman un ambiente propicio a
innumerables especies de fauna marina. ¨Ballenear¨ u observar ballenas es el
entretenimiento favorito de centenares de turistas que llegan para la temporada
de las ballenas, entre julio y noviembre, cuando emigran desde la Antártida
hasta Abrolhos, en una población estimada entre 1000 y 1300 ballenas. Las
principales entradas a Abrolhos son las
ciudades de Alcobaça, Carabelas, Nova Viçosa y Mucuri.
Canudos
Incluso
siendo un área castigada por la sequía y económicamente empobrecida, la región
detenta bellezas naturales realzadas por
las diversas sierras, vegetación típica, aves raras y una gente con
características notables. Fue cerca de algunas de estas sierras, la de Cocorobó,
Poço de Cima y Cañabrava, por un lado y por otro el Alto de la Favela, sobre
el Valle del río Vaza-Barris, que surgió el pueblo de Belo Monte, más tarde
conocido por Canudos, escenario de una guerra sangrienta que unió odio
religiosidad y misticismo, conmoviendo el ¨sertão¨bahiano, reflejado en la
República.
Hoy,
en el área donde hubo esta ciudad erguida por el carismático y místico
Antonio Conselheiro, está la poza de Cocorobó que en las épocas de sequía,
deja traslucir las puras y duras ruinas de la antigua Canudos. El lugar
es bellísimo, principalmente al final de la tarde, cuando el sol se
pone, valiendo una pausa para la contemplación. La sierra de Cocorobó parece
montar guardia ante el hermoso paisaje. Un paraje sugestivo, pero que todavía
no ha sido totalmente descubierto por los amantes del turismo ecológico.
Cipó y Caldas do Jorro
Imagine
en pleno ¨sertão¨(especie de estepa seca) Ballano, una región agreste aunque
linda, donde predomina la sequía, encontrar ciudades como Cipó y Caldas do
Jorró, parajes hidrominerales que más se asemejan a oasis. Estas ciudades
parecen fantásticos jardines que emergen en plena Caatinga(región más seca),
como un regalo para aquellos que pretenden refugiarse en lugares agradables
aptos para el turismo.
Situada
en el margen derecho del río Itapicuru, Cipó se encuentra a 242 km de
Salvador, en el nordeste Ballano, y aún guarda un recuerdo de los tiempos
dorados, en la década de los 50, época de los casinos que impulsaron durante
algún tiempo el turismo de la región. La importancia de este paraje en el
escenario nacional puede ser analizada con la inauguración del Gran Hotel
Caldas de Cipó. Empresa grandiosa que hasta hoy en día llama la atención por
la imponencia de su arquitectura, el hotel tardo ocho años en ser acabado y fue
inaugurado el 24 de junio de 1952 por el entonces Presidente
de la República Getúlio Vargas.
Caldas
do Jorró es otro famoso paraje hidromineral Ballano. Está localizada en el
municipio de Tucano, a 248 km de salvador, y dispone de una situación topográfica
peculiar. Jorro fue construido en una llanura, una llamativa explanada, donde en
1948, el Consejo Nacional del Petróleo perforó un pozo con 1864 metros de
profundidad pero que en lugar de petróleo hallo agua termal con una temperatura
de 48 C. Jorro y Cipó nos maravillan por el agua que cura.
Monte Santo
Monte Santo, otra importante ciudad del ¨sertão¨(paramera), tiene carisma. Situada en un local sagrado en la falda del monte, la ciudad tiene en la religiosidad uno de sus puntos fuertes. Peregrinos de todas partes suben la sierra para cumplir promesas, muchas veces de rodillas y con piedras en al cabeza en señal de abnegación y fe. Subir a la sierra, haciendo el camino de la Santa Cruz, es el acto obligatorio para todos los que visitan la ciudad. El recorrido, unos casi 4 km, es muy escarpado y todo él construido en piedra, con una balaustrada por añadidura. A lo largo del camino, se hallan 23 capillas en ladrillo que representan las escenas del Vía Crucis. Se recomiendan las zapatillas confortables y ropas deportivas para los que no tienen costumbre de practicar largas caminadas.
El
paisaje desde lo alto del monte es increíble. Puede divisarse toda la ciudad,
los valles y montañas que rodean el municipio. A medida que el visitante va
subiendo la sierra, el clima va haciéndose más templado y la brisa en la cara
produce la sensación de bienestar y placer. Es habitual encontrar por el camino
peregrinos ancianos, jóvenes e incluso niños, que hacen el recorrido con
facilidad, repitiendo una costumbre de sus ancestros. Muchos habitantes de las
haciendas y pueblos cercanos no dispensan una visita durante la semana al Monte
Santo para agradecer
a la Santa
Cruz por el milagro alcanzado. Como parte del ritual, muchos sueltan morteros al
llegar a la capilla y., cuando termina el camino, rodean la iglesia tres veces
antes de entrar.
Paulo Afonso
Entre
las ciudades del ¨sertão¨ Ballano, Paulo Afonso, a 480 km de Salvador, es la
mejor estructurada para el turismo, en especial para el ecoturismo y el turismo
de
Desde
los lejanos tiempos de la ocupación de las tierras portuguesas
por los bandeirantes, hasta los días de hoy- cuando miles de hectáreas
de tierra, a lo largo del valle del río San Francisco, son ocupados por los
proyectos de agricultura de regadío, ¨el camino de agua del sertão¨ (páramo
seco),continúa siendo la principal referencia geográfica de todos los que
hayan atravesado el sertão Bahiano.
Bahía
es el estado brasileño que posee la mayor extensión del río San Francisco, a
la orilla del cual se destacan importanrtes ciudades, como Juazeiro, Paulo
Afonso, Bom Jesús da Lapa, Remanso, Ibotirama, Xique-Xique, y el mayor lago del
mundo, el Sobradinho.
La
fascinación por el ¨Viejo
Chico¨ (San Francisco) no es gratuita. Desde el 4 de octubre de 1501,
cuando fue descubierto por André Gonçalves y Américo Vespúcio, fue bautizado
con el nombre de San Francisco de Asís y reconocida su importancia económica y
como medio de acceso al sertão. Con un extensión de 3.200 km- desde sus
fuentes en la Sierra de la Canastra, en Minas Gerais, hasta la desembocadura en
Penedo, en Alagoas- su cuenca abarca un área de 630 mil km2.
Xique-Xique
La
ciudad de Xique-Xique , hoy con 50 mil habitantes, tiene un tesoro incipiente:
el turismo ecológico. Un turismo diferenciado, dirigido a turistas no
convencionales, que tienen en la naturaleza su principal atractivo. Y no le
faltan bellezas naturales a Xique – Xique, que está localizado en la orilla
derecha del legendario San Francisco.
Juazeiro
Juazeiro
se transformó en un moderno polo agroindustrial con intensa actividad de
exportación. La ciudad se modernizó con la urbanización de la orilla del río
y con la nueva línea de los arcos del puente Eurico Gaspar Dutra, ahora
ocupados por pequeños
bares y restaurantes.
Bom Jesús da Lapa
La
ciudad de Bom Jesús da Lapa, en la orilla derecha del río San Francisco,
recibe todos los años, entre julio y setiembre, la visita de más de 700 mil
personas que en romería, piden y agradecen las gracias alcanzadas. La capilla
del Bom Jesús da Lapa, una auténtica iglesia, queda en una de las 15 grutas
existentes en el ¨Morro da Lapa¨, descubierto en el siglo XVII por un monje.
Ibotirama
Ibotirama,
que está a unos 650 km de Salvador, es un verdadero ¨granero¨ de diversos
tipos de pescado, una variedad espectacular, que va desde el ¨surubim¨ pintado
hasta el extraño pocomã – un pez pequeño y con formas redondeadas. El
municipio tiene 23 mil habitantes y 15 en la sede, está situado en el
oeste de Bahía y atrae, todos los años, centenares de pescadores.
Paulo Afonso
En
Paulo Afonso, la apertura de la cascada ocurre siempre un final de semana,
liberando unos 3.600 metros cúbicos por segundo de caudal, un espectáculo
extasiante e indescriptible. El agua cae desde una altura de más de 80 metros,
con una fuerza gigantesca, llegando a levantar una nube de gotas y el ruido
ensordecedor puede ser oído a enorme distancia. El turista tendrá la
oportunidad de presenciar una verdadera fiesta de las aguas, cuando reaparece el
¨Velo de la novia¨, los saltos del Croatá, además de otras correderas
de Paulo
Afonso. De la isla del Urubu(uno de los miradores del complejo), la vista es
magnífica, desde donde se pueden apreciar las aguas cayendo sin cesar. Paulo
Afonso es una de las ciudades mejor estructuradas de la región del San
Francisco, disponiendo de los más variados servicios y de buenos hoteles.
Sobradinho
El
mayor lago artificial del mundo está formado por el Río San Francisco. El Lago
también llamado embalse de Sobradinho, es la mayor atracción turística del
municipio del mismo nombre, tiene un área de 4 mil km cuadrados de superficie y
capacidad de embalse de 34 mil millones de metros cúbicos de agua.
La
facilidad de acceso al público incentivó la práctica de deportes náuticos
que se vienen intensificando, especialmente la vela-hobby-cat, láser, wind-surf
y moto acuática. La pesca del ¨surubim¨ es otra actividad de ocio que atrae
pescadores aficionados y profesionales, además de constiruírse en una
importante actividad económica.
En
el diccionario, Reconcavo significa tierra cercana al puerto; en Bahía, la
palabra Recóncavo ganó una nueva dimensión, con inicial mayúscula,
denominando una bella región situada alrededor de la Bahía de Todos los
Santos, la mayor de Brasil, repleta de historia y bellezas naturales.
Merece
la pena visitar Cachoeira, a 110 km de Salvador – ciudad declarada Patrimonio
de la Humanidad por la UNESCO, que ofrece a los turistas momentos de bella
contemplación ante la opulencia de bellezas arquitectónicas y naturales.
Cachoeira
Cachoeira
hace justicia a su condición de ciudad bahiana: es una fiesta. Entre las
conmemoraciones se destaca la Semana Santa, cuando las procesiones atraen a
muchos, que acompañan por las principales calles de las ciudades, los cofrades
con imágenes sacras muy valiosas. Las imágenes quedan guardadas en el Museo de
la Tercera Orden del Carmen, que hace parte de un conjunto arquitectónico de
gran valor histórico- artístico del siglo XVIII: el
Convento de la Iglesia del Orden Tercero del Carmen. En
1981 el conjunto sufrió una gran reforma, en la que se habilitó para
ser Hostal
y Palacio de Congresos.
En
mayo se celebra la fiesta del Divino y, en Junio, sale a las calles la procesión
del Corpus Christi. El mismo mes, la alegría del ¨forró¨(baile de la región)
se apodera de la ciudad, con una de las más auténticas fiestas de San Juan de
la provincia. Durante estas fiestas, la Feria del Puerto da un nuevo colorido a
las orillas del río Paraguaçu.
La
gastronomía del Recóncavo es original, basada en platos africanos, sobre todo
la ¨moqueca¨, el la que predominan el aceite de ¨dendé¨ y las gambas secas.
De influencia indígena podemos destacar la ¨maniçoba¨, un plato típico
hecho a base de hojas de mandioca y carnes variadas. Los licores también son
muy apreciados y en la sede hay unas veinticinco destilerías de licor.
Cachoeira
también es tierra de artistas, destacando las tallas de madera. Los actuales
representantes de este tipo de arte son Loco Hijo, Dory, Locuelo y Fory. También
es obligatoria una visita al Museo Hansen Bahía. Allí hay
casi 13 mil piezas, ente copias firmadas y no firmadas por el gravador
alemán Karl Heinz Hansen, que adoptó ¨Bahía ¨como apellido. Además del
museo, Hansen dejó
una Fundación, que funciona en su Hacienda de Santa Bárbara, en San Félix, y
tanto el museo como la sede de la Fundación están en fase de reestructuración,
incluyendo la restauración de parte del acerbo.
São Felix
Ir
a San Félix es una ruta fácil y sugestiva. Basta atravesar el Puente D. Pedro
II, que une el Muelle de Manga(Cachoeira) y la ciudad vecina, sobre el río
Paraguaçu. Le puente ferroviario mide 365 metros de longitud, con nueve de
anchura, y fue inaugurado en 1885 en el reinado de D. Pedro II. En San Félix
tenemos el Espacio Cultural Dannemann y la Casa de Cultura Américo Simas, que
funcionan en edificios de la antigua fábrica y almacén de puros Dannemann.
Merece la pena visitarlos.
Santo Amaro
En
San Amaro de la Purificación, cuna de Caetano Veloso y de María Bethânia ,
destacamos la fiesta de Nuestra Señora
de la Purificación, que se celebra desde hace más de 300 años.
Construida a inicios del XVIII, la Iglesia Matriz de San Amaro fue totalmente
restaurada. Entre otras opciones turísticas, está una visita al Museo de
Recogida de los Humildes. También en las afueras de esta simpática ciudad, hay
saltos de agua apacibles, como las cascadas de Zé Regadas, de Nanã, Vitoria y
Urubu. San Amaro queda cerca de las playas de Recóncavo. La de Itapema queda aún
en el municipio; la de Bom Jesús de los Pobres y Cabuçu pertenecen a Saubara,
a 24 km de Salvador. En la playa de Cabuçu, que está a 28 km de San Amaro, las
aguas tranquilas y templadas atraen turistas todo el año.
Saubara
La
región de Saubara, situada en las proximidades de estuario del río Paraguaçu,
presenta una multitud de características paisajísticas, reuniendo playas,
acantilados, áreas de manglares y de Mata Atlántica con ríos y cascadas, además
de simpáticos pueblecitos de veraneo. En la playa de Bom Jesús dos Pobres, a
33 km de la sede de San Amaro, se sitúa el Hotel Agua Viva ( de apartamentos),
que pasó por una ampliación hace poco tiempo. Dispone de 70 apartamentos, además
de servicios y áreas de tiempo libre.
Maragogipe
De
Salvador a Maragogipe, el propio recorrido, por mar o río, ya es una atracción
a parte. El barco parte de la Compañía de Navegación Bahiana, en el muelle
del puerto de Salvador. La ruta hasta Maragogipe es magnífica; pueden verse
ruinas de los innumerables fábricas de azúcar, además de los cañaverales de
las tierras fértiles de Massapé, en las orillas del río Paraguaçu. También
en coche el turista llega a Maragogipe, que está a 25 km de Cachoeira.
Maragogipe
dispone de varios manglares, haciendo que gran parte de la población viva de la
pesca del marisco. Desde la sede de Maragogipe hasta la playa de Pina, se pueden
recorrer 7 km de carretera adoquinada. Como las otras ciudades de la región,
Maragogipe trae una fuerte tradición religiosa católica, pero muy relacionada
con el candomblé(religión africana). Otra opción para el turista que visita
la ciudad es alquilar un barco y conocer el Bajo Paraguaçu, con sus islas y
puntos pintorescos.
En
Maragogipe hay una ONG – Grupo Vovó do Mnague – que cuida de la cultura,
acción social
, medio ambiente y turismo.
Grupo Vovó do Mangue
Pza
da Matriz, s/n - Casa da Cultura
Maragogipe - Bahia - Brasil
Tel: 55 71 372-0075/0014
Nazaré
Nazaré, que está a 216 km de Salvador (vía BA-001, BR-101 y BR-324) y a 61 km en ferry, es otra ciudad considerada una de las más bellas del Recóncavo Bahiano. Por ser un lugar que comercializa intensamente la harina de mandioca, el lugar quedó conocido por Nazaré das Farinhas.
Una
de las grandes atracciones de Nazaré es la secular Feria de los Caxixis, donde
el visitante encuentra minúsculos objetos de barro, piezas utilitarias y de
decoración en cerámica, fabricadas en Maragogipinho, a
11 km de al ciudad, distrito de Aratuípe. La Feria de los Caxixis ocurre
siempre a partir de Jueves Santo, en la Plaza de Arcos.
El
corazón de Bahía queda geográficamente en la Chapada Diamantina. Es en esta
región serrana, de topografía diversificada, donde nacen el 90% de los ríos,
incluso los tres mayores – exclusivamente bahianos – que forman las
principales cuencas del estado: la del Paraguaçu, la del Jacuípe y
la del río de Contas. Son millares de km de aguas cristalinas que brotan
de las cumbres, fluyen por las sierras en cascadas, desaguan en mesetas y
llanuras, formando bellísimas pozas y piscinas naturales. La belleza de las
aguas se complementa con una vegetación exuberante que mezcla especies de
cactus de la caatinga(estepa ) con raros ejemplares de flora serrana,
especialmente bromélias, orquídeas y siempre-vivas.
El punto más alto de Bahía
Las
atracciones naturales son tantas que es posible elegir entre varias rutas:
subterráneas en las grutas, las cascadas, caminar por antiguos senderos de
buscadores de oro, o cabalgar en los valles como el
Pati o el Capão, en medio de comunidades esotéricas y alternativas. Con
mucha suerte, desde la sierra de Capa Bode es posible vislumbrar
hasta naves extraterrestres en el cielo, como ya lo hicieron muchos
habitantes de la ciudad.
La Historia
Estas
ciudades nacieron y florecieron con el Ciclo Minero, a partir del siglo XVII,
cuando hubo la fiebre del oro, los diamantes y el sueño del
enriquecimiento rápido. Los distritos y pueblos
que componen los municipios de la Chapada Diamantina
denotan algo rayando a lo fantástico. Primeros núcleos habitados de la
región, estos pueblecitos,
cuando no están totalmente deshabitados, parecen congelados en el tiempo
y en el espacio. Los habitantes, la mayoría viejos y niños, cuentan historias
de coroneles perversos, tesoros escondidos, esclavos sacrificados que al final
se vuelven fantasmas, espíritus y otros fenómenos paranormales. Entre las
historias más fantásticas está la Leyenda del Padre Ignacio, que fue
transformada en guión de cine.
La Reserva Natural
Las
bellos escenarios de la Chapada encantan a los visitantes de tal manera que
muchos acaban permaneciendo. El Parque Nacional de la Chapada Diamantina fue
creado en 1985 por decreto federal, abarcando un área de 152 mil hectáreas de
la sierra de Sincorá y los
alrededores, entre los municipios de Lençóis, Palmeiras, Andarí, incluyendo
el distrito de Igatu, y Mugugê. Sin embargo, muchos de los atractivos están
fuera del parque, como el ¨Morro del Padre Ignacio¨, la gruta de la Pratinha,
, la gruta Azul, el pozo Encantado,
y la gruta de Lapa Doce, entre otras.
El Turismo

Desde
el santuario
de Bom Jesús de Lapa, hasta el ¨cerrado¨(paramo semidesértico) de Barreras;
remontando o bajando el río San Francisco, penetrando en las cavernas de
Santana o recorriendo el valle del río Corriente en Santa María da Vitoria, São
Félix do Coribe o Correntina, el Oeste de Bahía es la más novedosa ruta de
Bahía, una región de aventuras y de grandes contrastes que se complementan.
Modernas carreteras, uniendo la Meseta Central al Este de Bahía, cortan la
geografía para formar el ¨pasillo de la soja¨, al lado de antiguas cañadas
de ganado vacuno que colonizaban el ¨sertão¨(semidesierto). El río San
Francisco y su cuenca hidrográfica de afluentes, riegan la tierra seca,
comunican pueblos y ciudades, formando una red vial que remonta
al génesis de la ocupación del oeste bahiano.
El
que llega a Bahía desde Brasilia, Goiás, Tocantins, y norte de Minas Gerais va
a deslumbrarse con la belleza del Oeste de Bahía, plasmada en senderos, ríos,
regatos, cascadas y cavernas. La vegetación mezcla especies de la Caatinga y
del Cerrado(semidesierto y estepa de arbustos), mientras la moderna tecnología
abre espacio a la agroindustria, donde las grandes plantaciones de soja y café,
regadas por aspersión, se intercalan entre terrenos secos y baldíos.
Ejemplares raros como el oso hormiguero ¨bandeira¨, zorros, seriemas(ave
zancuda), gatos monteses, mocós, panteras y caimanes componen la fauna, rica en
pájaros multicolores.
La
región es privilegiada en cuanto a su luminosidad natural, ya que el sol es
abundante todo el año y el clima varía del semiárido al semihúmedo seco.
Historias de vaqueros, ¨causos ¨fantásticos de encantados, ¨¨caiporas¨¨(entes
mitológicos indígenas que traen la mala ventura) y madres de la selva pueblan
los bosques, las orillas de los ríos y la vida del ¨sertanejo¨(habitante del
semidesierto), hombre sencillo, resistente y hospitalario que ocupa este hábitat.
Son muchos los caminos del Oeste de Bahía, y en cada uno de ellos una aventura
sorprendente.